miércoles, 22 de abril de 2009

CÉLULAS1


Siempre me gustó la Biología. Y el estudio de las células. Y admiré a científicos como Severo Ochoa: gracias a las noticias de sus investigaciones hablar de las células y sus elementos, de sus componentes como el ADN, diferenciar las células animales de las vegetales y cómo se multiplicaban dando lugar a los seres pluricelulares, etc. Esto era hace cincuenta años...


Los científicos descubrieron hace más de 20 años el modo de obtener células madre de embriones de ratones. A finales del año 1998 y después de intensos trabajos de experimentación, un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin (EEUU) consiguió el primer cultivo de células madre embrionarias humanas. A partir de este momento, las progenitoras celulares han sido presentadas como la gran esperanza terapéutica del nuevo siglo.

Cada mes se generan cientos de publicaciones sobre los resultados obtenidos con estos potenciales tratamientos. Se les presupone un destino lleno de aplicaciones que van desde patologías neurodegenerativas, como la enfermedad de Alzheimer o de Parkinson, hasta la fabricación de tejidos y órganos destinados al trasplante, pasando por la diabetes y los trastornos cardiacos. La realidad es que ese brillante futuro tiene un presente plagado de obstáculos. El modo de obtenerlas con el debate ético que arrastra es quizá el más llamativo, aunque no es no mucho menos el único

Células madre embrionarias humanas(foto: Universidad de Wisconsin-Madison).

Lo que atrae fundamentalmente a los biocientíficos de las células madre es su flexibilidad. Las progenitoras celulares son una especie de comodín o de células en blanco que pueden adoptar las características de cualquiera de los tejidos que forman el cuerpo humano. Cuando una de estas células inespecíficas da lugar a una especializada, por ejemplo una neurona o un miocito (células del corazón), el proceso se denomina diferenciación.
Existen todavía muchas incógnitas por resolver sobre esta transformación, pero se sabe que las progenitoras celulares reciben señales internas que proceden de determinados genes y también información de su entorno. El conjunto de estas señales es lo que dicta el destino de las células madre y determina en qué tipo de tejido se van a convertir.

Otra interesante característica de las células madre es que pueden renovarse constantemente mediante división celular. Una población reducida de células madre puede en unos meses proliferar hasta generar millones de ejemplares con las mismas características que sus predecesoras.

Células madre embrionarias en cultivo.

Las preciadas progenitoras celulares se obtienen básicamente de dos fuentes: embriones en las primeras fases de desarrollo o las reservas que el organismo adulto mantiene con el fin de reparar los daños que se producen en los tejidos.
Desde el inicio de los trabajos en este campo, los investigadores sostienen que la progenitoras celulares embrionarias son las únicas que tienen la capacidad de convertirse en cualquier tejido u órgano del cuerpo (pluripotenciales). Sin embargo, los resultados de numerosos estudios con células madre adultas ponen en duda tal afirmación. De las progenitoras adultas se han obtenido neuronas, músculo y células grasas.

NOTA: Este post va a tener tres partes: CÉLULA1,CÉLULA2,POLÉMICA3.

1 comentario:

mariano santiso dijo...

Me parece un tema muy interesante.Dentro de pocos años se "fabricarán " recambios del cuerpo humano. Así podremos prolongar la vida más allá de los 100 años. Causa esperanza y temor.
¿Quién controlará estas posibilidades?