sábado, 23 de abril de 2011

NO ES MALO COPIAR


Estamos en un país antiguo. No acabamos de desembarazarnos de antiguos clichés morales, éticos y de toda índole. Desde los toros hasta las procesiones, desde las banderas hasta los himnos, todo está ideologizado, todo está dogmatizado y que poco racionalizado y con sentido real y práctico. Viene todo esto a cuento de que aquí aún estamos peleándonos por cuestiones que van desde manifestaciones autorizadas o no permitidas, desde centralismo y autonomismo, entre nacionalismos centrales o periféricos,etc. Y sin embargo en países próximos,vecinos, europeos, civilizados y democráticos(mas o menos socialdemócratas), hay temas de los cuales deberíamos aprender. Cuando nos interesa(para amedrentar o desarmar al contrario) decimos que tal o cual cosa "como en Europa","como las democracias vecinas europeas",etc.


Y así leo que "Francia es la patria de la laicidad. Desde 1905 una ley establece la separación total entre la Iglesia y el Estado. En su día, la ley remplazó el concordato que Francia tenía firmado con el Vaticano desde 1801, y que sólo está en vigor aún en la región de Alsacia y Mosela (cuya capital es Estrasburgo) en donde, entre otras cosas, existen –caso único en Francia– facultad de teología (católica y protestante) y la financiación directa por parte del Estado a las confesiones en la construcción de sus templos.
La ley francesa de 1905 formaliza la libertad de conciencia y declara el libre ejercicio de la fe. Al mismo tiempo, el Estado cesa la financiación de los cultos religiosos. Se abolen, pues, las subvenciones públicas a los oficiantes y las religiones en general. Desaparecen, también, las estadísticas étnico-religiosas, prohibidas desde entonces: motivo de la ausencia de cifras fiables sobre la cantidad de creyentes.

En 2004, otra ley prohíbe el uso de símbolos religiosos en las escuelas públicas (crucifijos, kipás, velos islámicos, etc.) para garantizar el espíritu laico de la institución.

En octubre de 2010 Francia ha sido el primer país europeo en prohibir el uso del burka en los espacios públicos en nombre de la normalidad republicana. La ley entró en vigor el 11 de abril. Las mujeres que contravengan la norma deberán pagar multas de 150 euros. Se estime 2.000 el número de personas susceptibles de usar dicha prenda en Francia. El nikab, en cambio, no sufre veda alguna."
".



Sobre todo lo que hace referencia al laicismo por qué no se hace otro tanto aquí en este estado español o simplemente España? ¿Por qué una manifestación laica tiene que ser autorizada? ¿Y una procesión no laica tiene "per se", per tradición permiso de la autoridad competente? ¿Tan difícil es despegarse de ese cliché? ¿Tan difícil es modificar o adaptar a los nuevos tiempos nuestra legislación? ¿Tan difícil es respetar las ideas de los demás? Antiguos, que somos unos antiguos.

FUENTES:
EUROPA451

CUESTIONATELOTODO

4 comentarios:

Germán dijo...

Esto me recuerda mucho a un artículo que escribí sobre los toros. Te dejo el fragmento en concreto que me vino a la memoria:
"Pues bueno, verán, por tradición se reza, se mutila a mujeres en algunos lugares del mundo, algunos se flagelan etc. Como oí una vez, la tradición es un invento fantástico para ir tirando sin pensar demasiado y sin cuestionar los viejos modelos de nuestros padres."
Que nos creemos modernos por ser europeos, y de eso nada de nada.
Un Saludo

marcelino dijo...

"Nos creemos modernos por ser europeos"
Ahí está una clave. Con el nombre de "europeo" se cierra todo: lo bueno y lo malo; lo justo y lo injusto;lo racional y lo irracional...Y mirándonos al ombligo del siglo XIX y XX nos olvidamos que esa Europa se hace vieja y necesita renovación y eliminar muchas cosas que hoy en día no tienen sentido. La tradición puede ser traición. Salu2.

Corpi dijo...

Más que antiguos, lo que somos es unos imbéciles. Y tanto los que nos gobiernan como los que nos governarán, imbéciles y medio.

marcelino dijo...

Corpi: saludos por andar por este blog. Pues,sí, también imbéciles pero sobre todo los que no quieren darse cuenta de que hay una explicación humana y racional de las cosas y que la magia o la superstición no arreglan nada. Y la Europa actual no es la de los siglos pasados. Hoy hay otras mentalidades y la interpretación de la realidad es otra. No valen las mitologías o las tradicciones para ir hacia adelante. Vuelve cuando quieras. Salu2.