viernes, 2 de abril de 2010

RENACENTISTA DEL XXI


El matemático Perelman es noticia. Y por dos razones. La primera es su solución del teorema de Poincaré y la otra es su no deseo de recoger los premios que le otorgan e incluso su rechazo a la fama o a la vanagloria. Y todos se preguntan si es cuestión de carácter o quizá el deseo de no perder la tranquilidad y el anonimato que le permite continuar sus trabajos sin incordios entregándose plenamente a una vocación o a una actividad que le colma y le llena-independiente de los premios o distinciones- por sí misma. Si fuera esto último estaríamos ante un...ejemplar...humano de otro tiempo. Ahora que la presión mediática conquista todo y a todos, el encontrar personas que pese a su talento excepcional dimitan de participar en lo mediático, que renuncien-en consecuencia-a todo el boato, riqueza económica y social, es un caso insólito. No me extraña que esos mismos medios reflejen su sorpresa y desconcierto. Es como incorporar el Beatus Ille del siglo XV y XVI al siglo XXI. Yo le dedicaría a Perelman estas estrofas:

¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruïdo
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio moro, en jaspes sustentado.

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.
...........

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de quien la sangre ensalza o el dinero.
........
......

A mí una pobrecilla
mesa, de amable paz bien abastada
me baste, y la vajilla
de fino oro labrada,
sea de quien la mar no teme airada.
Y mientras miserable-
mente se están los otros abrasando
en sed insacïable
del no durable mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.
A la sombra tendido
de yedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.


Mira por donde acabo de descubrir que el amigo Perelman es un Renacentista seguidor del Fray Luis de León. Renacentistas nos hacen falta. Más mirar al hombre, al interior del hombre y su razón, al conocimiento de la naturaleza y de su entorno, a la biodiversidad y a la poesía del susurro del viento o del silvo del verde-azul marino...

NOTA: La poesía está cortada por abreviar el post. Si la quieres recordar completa pincha en VIDA RETIRADA.

2 comentarios:

Siesp... dijo...

Sólo a un genio como tú se le ocurriría dedicarle una poesía a un matemático.
¡Grandes los dos! Jejeje.

Cuando leí esta noticia me quedé perplejo. Tal vez este personaje estuviera enfrascado en algún razonamiento que no quiso ser distraído por la entrega de algún premio. Sería la repera que en poco tiempo aparezca alguna nueva fórmula suya revolucionaria. Entonces sabríamos la verdadera razón de por qué no quiso premios.

Saludos.

marcelino dijo...

Y ahora te dedico estos acrósticos de MATEMATICAS Y POESÍA.Para Siesp:

Matemáticas y Poesía

Mirar soñando despierto
Al ver dos líneas trazadas
Te refleja como ciertos
Espacios que son del alma;
Mar de infinitos destellos
Acotados por las blancas
Trazas que dejan abiertos
Imposibles movimientos
Capaces de abrir las marcas
Alcanzadas por expertos
Sabios de todos los tiempos

Y soñando lograremos

Penetrar en las esencias
0cultas de los extremos
Esquivos de las conciencias
Sabiendo que toda ciencia
Incluye cuando queremos
Algo de amor y cadencia


Hasta la próxima.