domingo, 19 de septiembre de 2010

Adiós paisano

Canto a libertad



Habrá un día en que todos
Al levantar la vista
Veremos una tierra
Que ponga libertad (bis)

Hermano aquí mi mano
Será tuya mi frente
Y tu gesto de siempre
Caerá sin levantar
Huracanes de miedo
Ante la libertad

Haremos el camino
En un mismo trazado
Uniendo nuestros hombros
Para así levantar
A aquellos que cayeron
Gritando libertad

Sonarán las campanas
Desde los campanarios
Y los campos desiertos
Volverán a granar
Unas espigas altas
Dispuestas para el pan

Para un pan que en los siglos
Nunca fue repartido
Entre todos aquellos
Que hicieron lo posible
Para empujar la historia
Hacia la libertad

También será posible
Que esa hermosa mañana
Ni tú, ni yo, ni el otro
La lleguemos a ver
Pero habrá que empujarla
Para que pueda ser

Que sea como un viento
Que arranque los matojos
Surgiendo la verdad
Y limpie los caminos
De siglos de destrozos
Contra la libertad

Recuerdo sus canciones plenas de energía expresadas con su bozarrón que hacía sobrantes los micrófonos y empequeñecía el teatro pero con todo emocionaba en los años setenta y después. Me recordaba a esos paisanos de antes en los que la palabra era notaría y en los que la energía no estaba reñida con el respeto ni con el aprecio. Recuerdo cuando en las cortes de este país, enfadado, acababa mandando a la mierda a sus oponentes de una forma fresca y aldeana(en el sentido más positivo) achacándoles su ineptitud o su ineficacia. Me pareció un ejemplo de claridad y rectitud, un amante de la naturaleza, un aire fresco de la montaña en la ciudad. Hasta siempre libertad, hasta siempre Labordeta.
Adiós paisano.

2 comentarios:

Jose Luis Forneo dijo...

Gracias Labordeta!

Radagast dijo...

Cuando era pequeño y con mis padres hacíamos viajes largos de vacaciones, una de las típicas cintas de música del coche era de Labordeta.
Creo que habré escuchado el "Canto a la Libertad" innumerables veces.
España entera ha perdido mucho con su muerte.